Autor: Ramón Dies Fecha: 8 de abril de 2021 Aventura
 

Una aventura de descubrimiento: naturaleza, historia y paisaje.

«Explorando el Boumort» es un auténtico reto físico dependiendo de la época del año en que se realice, sobre todo en verano donde el calor y el aprovisionamiento de agua son un factor clave. La cantidad de días disponibles en que se quiera realizar también plantea cambios de estrategia.

Espluga de Cuberes a la derecha. Las paredes de Collegats al fondo. Barranc de l’Infern, en el fondo del valle, a la izquierda de la foto.
Las características de la travesía hacen que tenga un componente psicológico bastante importante. (Resistencia física, caminos desaparecidos, acantilados, temperaturas extremas …)
Anselmo descansando después de sudar para llegar … No sabía que después, la bajada al Barranc de l’Infern sería el mayor reto de la travesía.
En partes del recorrido, el uso del mapa y su interpretación para poder elegir y acertar la ruta son clave. Si se quiere seguir la ruta solo con GPS, lo más probable es que uno quede enriscado en un acantilado o hecho un cuadro entre aulagas.
Inicio de la Travesía desde los acantilados de Pessonada. Con vestigios de la Guerra Civil
Los antiguos caminos han desaparecido en algunos tramos. El bosque y otras alteraciones los han hecho desaparecer. Los animales salvajes han creado nuevos. En terrenos muy accidentados, seguir ciegamente un track del GPS puede provocar que se acabe en una situación muy comprometida.
Anselmo llegando al Cap del Boumort. Serra de Sant Corneli i el Montsec al fondo.
Las pequeñas inexactitudes en la precisión los GPS (por ejemplo de 3 o 4 m, no hace falta más) pueden hacer que el camino seguro vaya 20 o 30 m por encima o por debajo de la pared por la que te mueves. En ciertas partes la orientación y la navegación con el mapa es clave para encontrar el camino seguro. Un buen desafío técnico, pero también psicológico.

NUESTRA RUTA:

Travesía «Explorando el Boumort»
El lugar es espectacular y vale mucho la pena. Aunque no conozco todas las regiones de la península, me atrevería a decir que es uno de los territorios más salvajes y desafiantes del Estado. Nos encontramos en una Reserva Nacional de Caza en la que el ciervo es el protagonista, pero también es un espacio natural protegido que pertenece al PEIN y a la Red Natura 2000 de la UE.
Rebaño de ciervas, durante el recorrido
De todos modos hay pistas donde todavía se puede circular en vehículos 4X4 (también algunas abandonadas) y se pueden utilizar como senderos seguros. O como rutas de evacuación si fuera necesario.
Paso del Coll de la Creu. Cruce de pistas importante y acceso a agua potable.
 
A pesar de ello, en los lugares más interesantes del acceso es estrictamente a pie. (O escalando) También existe la posibilidad de dormir en el refugio guardado de Cuberes donde se puede comer muy bien y disfrutar de un buen descanso. Incluso una remojada en verano. Recuperarse bien para estar listo para seguir con esta experiencia vital!

El aprovisionamiento de agua es clave. Tener claros los puntos de abastecimiento y calcular la posibilidad de llegar con nuestra capacidad física es esencial. Aunque en los mapas aparecen multitud de fuentes, en verano, cuando más falta hacen, muchas están secas, otras hace mucho tiempo que ya no brotan, y algunas solo son pequeños charcos de barro y agua que aflora de la tierra, donde van a ver  animales de toda clase. También hay puntos donde las fuentes se han utilizado para acumular agua en grandes depósitos, para luchar contra los incendios, que se pueden utilizar para beber agua si se potabiliza. Obtener agua fresca y limpia del goteo de las estalactitas de las cuevas es una sensación que cuesta describir, pura alegría de vivir!!!!

 
Recogiendo agua de una estalactita en proceso de formación
Algunos de los regalos que nos da esta ruta, a parte del desafío en sí y de la experiencia, son la gran variedad de paisajes, sus enclaves insólitos (como la Espluga de Cuberes), la observación de fauna, la soledad, el cielo nocturno (donde todavía se ve la Vía Láctea a simple vista), su historia geológica y humana (antiguos asentamientos, la guerra civil…)
Espluga de Cuberes
Si deseas disfrutar de una experiencia como ésta (más o menos desafiante) con seguridad, estaremos encantados de acompañarte. La montaremos teniendo en cuenta tus capacidades y motivaciones.

La aventura está garantizada, os esperamos!

Foto: Anselmo Acebes

Otras actividades que realizamos en la Reserva:

 
 
Autor: Content Factoria Fecha: 12 de marzo de 2021 Categoria: Ártico

El parque nacional de Sarek es un lugar remoto, más allá del círculo polar, que pertenece a la Laponia sueca.

Un paraíso natural, poco tocado por la mano del hombre, aunque en sus tierras los Sami han vivido o transitado de forma más o menos permanente desde hace siglos.

Sarek no es solo un precioso paisaje alpino, sino también un tesoro cultural Sami que merece la pena descubrir. Sarek es conocido por ser un lugar exigente y desafiante para las personas que se adentran en su territorio debido a sus pocos caminos marcados, y cualquier otra infraestructura como puentes o refugios (guardados o sin guardar).

Los montañeros que se sumergen en él toman la responsabilidad sobre ellos mismos y sus decisiones, quedan expuestos a la meteorología, al viento, a la nieve y … A sus emociones. Estarán lejos de… Todo.

¿Qué? Solo de pensarlo tu corazón se acelera y sientes un deseo irrefrenable de sentir ese viento en tu cara, verdad?

Así es. Viajar al corazón de Sarek es viajar hacia una sensación de libertad que puede que no hayas sentido antes en tu vida. Vete con cuidado porque engancha, cuando vuelvas ya no serás el mismo o la misma. Puede que tus prioridades cambien.

¿Te atreves a venir? No tienes que hacerlo solo. Déjate guiar por nosotros. Te enseñaremos sus secretos, atravesaremos su corazón de punta a punta, guiaremos tus pasos y estaremos a tu lado cuando nos necesites: en los cruces de ríos, en los puentes de nieve, cuando te sientas abrumado por el peso del paisaje o la soledad. Y te dejaremos espacio, cuando necesites crecer o simplemente estar.

Viajar a Sarek no es complicado. A pesar de ser remoto, tiene varios accesos bien conectados. Otro de los motivos por los que me encanta el lugar es por la posibilidad de viajar siempre en transporte público. No se necesita alquilar vehículos privados e incluso el avión es prescindible, hasta cierto punto. El avión puede ser necesario para llegar hasta la capital del país Estocolmo, por ejemplo. Desde el mismo aeropuerto es posible coger el tren para viajar en un tren nocturno hasta Gällivare (ahorrándote un segundo avión a Lulea por ejemplo, y una noche de hotel). De la misma estación de tren de Gällivare sale el autobús hacia diferentes entradas al parque. Todo conectado, todo sincronizado. ¡Es estupendo!

Si queréis saber más sobre el parque, no dejéis de leer nuestro viaje.

Aquí tenéis algunas fotos para que sepáis lo que os espera aunque las fotos nunca hacen justicia!!!

 

Las aventuras que allí vivimos, no os las contamos. Preferimos que las viváis de primera mano. Nos vamos del 25 de agosto al 5 de septiembre,

te vienes?