Autor: Content Factoria Fecha: 12 de marzo de 2021 Categoria: Ártico

La última frontera salvaje de Europa: SAREK

El parque nacional de Sarek es un lugar remoto, más allá del círculo polar, que pertenece a la Laponia sueca.

Un paraíso natural, poco tocado por la mano del hombre, aunque en sus tierras los Sami han vivido o transitado de forma más o menos permanente desde hace siglos.

Sarek no es solo un precioso paisaje alpino, sino también un tesoro cultural Sami que merece la pena descubrir. Sarek es conocido por ser un lugar exigente y desafiante para las personas que se adentran en su territorio debido a sus pocos caminos marcados, y cualquier otra infraestructura como puentes o refugios (guardados o sin guardar).

Los montañeros que se sumergen en él toman la responsabilidad sobre ellos mismos y sus decisiones, quedan expuestos a la meteorología, al viento, a la nieve y … A sus emociones. Estarán lejos de… Todo.

¿Qué? Solo de pensarlo tu corazón se acelera y sientes un deseo irrefrenable de sentir ese viento en tu cara, verdad?

Así es. Viajar al corazón de Sarek es viajar hacia una sensación de libertad que puede que no hayas sentido antes en tu vida. Vete con cuidado porque engancha, cuando vuelvas ya no serás el mismo o la misma. Puede que tus prioridades cambien.

¿Te atreves a venir? No tienes que hacerlo solo. Déjate guiar por nosotros. Te enseñaremos sus secretos, atravesaremos su corazón de punta a punta, guiaremos tus pasos y estaremos a tu lado cuando nos necesites: en los cruces de ríos, en los puentes de nieve, cuando te sientas abrumado por el peso del paisaje o la soledad. Y te dejaremos espacio, cuando necesites crecer o simplemente estar.

Viajar a Sarek no es complicado. A pesar de ser remoto, tiene varios accesos bien conectados. Otro de los motivos por los que me encanta el lugar es por la posibilidad de viajar siempre en transporte público. No se necesita alquilar vehículos privados e incluso el avión es prescindible, hasta cierto punto. El avión puede ser necesario para llegar hasta la capital del país Estocolmo, por ejemplo. Desde el mismo aeropuerto es posible coger el tren para viajar en un tren nocturno hasta Gällivare (ahorrándote un segundo avión a Lulea por ejemplo, y una noche de hotel). De la misma estación de tren de Gällivare sale el autobús hacia diferentes entradas al parque. Todo conectado, todo sincronizado. ¡Es estupendo!

Si queréis saber más sobre el parque, no dejéis de leer nuestro viaje.

Aquí tenéis algunas fotos para que sepáis lo que os espera aunque las fotos nunca hacen justicia!!!

 

Las aventuras que allí vivimos, no os las contamos. Preferimos que las viváis de primera mano. Nos vamos del 25 de agosto al 5 de septiembre,

te vienes?